Para complejos de 3 a 15 unidades

Tus cabañas se reservan solas. Y nunca dos veces la misma noche

Tu propia página de reservas, con tu nombre y tus colores.

El huésped elige las noches, ve el precio, transfiere la seña y sube el comprobante. Vos confirmás desde el teléfono.

  • Sin comisión por reserva
  • La seña va a tu cuenta
  • Se usa del celular

El sistema con el que Las Cañas, en Mar de Cobo, toma sus reservas.

El calendario, las noches elegidas y la seña

Captura del 15/10/2026. Abrí el demo y comparalo.

Nadie contrata un sistema de reservas. Contrata dejar de perder noches.

¿Te suena?

Si contestaste que sí, esto es para vos

¿Te escribieron por una fecha que ya habías dado?
¿Tenés fechas bloqueadas y no te acordás por qué?
¿Contestás «¿está libre?» y «¿cuánto sale?» todo el día?
¿Alguien reservó, no transfirió, y las noches quedaron tomadas?
¿Cada cambio de precio se lo tenés que pedir a alguien?
¿Tenés el calendario en un cuaderno y en la cabeza?

El cambio

Lo mismo, pero sin vos en el medio

Hoy

  • El calendario en un cuaderno
  • Comprobantes por WhatsApp
  • Contestar precios a mano
  • Fechas tomadas por señas que no llegaron
  • Cambiar un precio es pedírselo a alguien

Con AlojaOS

  • El calendario lo lleva la base
  • El comprobante entra con la reserva
  • El precio está en la página
  • Las noches se liberan solas al vencer
  • Los precios los cargás vos, cuando quieras

Cómo arrancamos

De la primera charla a tu página andando

1

Una charla de veinte minutos

Cuántas unidades tenés, cómo cobrás y qué reglas de temporada manejás. De ahí sale el número.

2

Lo cargamos nosotros

Tus unidades, tus precios, tus mínimos, tus datos de transferencia y tus colores. No arrancás con un formulario vacío.

3

Lo probás y lo publicás

Reservás vos mismo de punta a punta antes de que exista para nadie. Si algo está mal, se cambia ahí.

Para vos

Todo tu complejo, en una pantalla

Las señas que esperan, con su comprobante y su plazo. Dos botones: confirmar y rechazar. Lo demás —precios, fechas cerradas, tus datos, tus colores— lo tocás cuando querés.

  • Confirmar o rechazar una seña
  • Precios por temporada
  • Cerrar fechas, con el motivo escrito
  • Mínimos de noches y días de entrada
  • Tus colores y tu tipografía
Las señas esperando, con su comprobante y su plazo
Los precios por temporada, cargados desde el panel

El aviso rojo de la segunda es el sistema contando las noches que quedarían sin precio. Una unidad sin tarifa se muestra libre igual, y el que no pudo reservar no escribe para avisarte: se va.

Grabado el 14/10/2026 contra el sistema andando, sin cortes.

Para tu huésped

Que pueda reservar a las tres de la mañana

Ve qué está libre, cuánto sale, cuánto es la seña y a dónde transferir. Sube la foto del comprobante desde el celular y la pantalla le confirma que el sistema la tiene.

  • El calendario sabe qué está tomado
  • El precio, antes de dejar los datos
  • Tu alias y tu CBU, con el plazo de la seña
  • El comprobante, desde el teléfono

Capturas del 15/10/2026. El demo está abierto: reservá vos mismo.

Sin registrarte ni dejar un mail

No hace falta que nos creas: probalo acá mismo

Es un complejo de ejemplo con sus cuatro cabañas y sus precios cargados. Lo que ves es el sistema, no una maqueta: elegí unas noches y reservá.

¿Preferís verlo en grande? Abrilo en otra pestaña.

La regla que no se puede romper

Nunca dos reservas sobre la misma unidad y la misma noche

No lo garantiza un cartel ni una revisión antes de guardar: lo garantiza la base de datos, con una restricción. Dos personas que aprietan «reservar» en el mismo segundo no pueden pasar las dos, aunque el sistema esté saturado.

El complejo del que salió

Las Cañas toma sus reservas con este sistema

5 cabañas en Mar de Cobo, Buenos Aires, atendidas por sus dueños. AlojaOS es ese sistema: el mismo que viene andando ahí, auditado entero y vuelto a escribir para que lo pueda usar cualquier complejo de 3 a 15 unidades.

  • Toma las reservas en su propia página, con su nombre y sus colores.
  • Cobra la seña por transferencia, con un plazo que corre solo.
  • Maneja mínimos de noches y días de entrada por temporada.
  • No paga comisión por reserva a nadie.

La auditoría

Tres errores que encontramos, y cómo quedaron

Contarlos es más útil que decir que el sistema es excelente —sobre todo para alguien a quien ya le prometieron uno excelente—.

  • Ningún comprobante se guardó nunca

    Desde el primer día, meses

    La subida contestaba «listo» y el archivo no llegaba a ninguna parte: el error de guardado se ignoraba a propósito, con un argumento razonable —un problema de almacenamiento no puede cortarle la reserva a un huésped—. El panel decía «sin comprobante» para todos y nadie supo por qué.

    Cómo quedó: Acá la reserva tampoco se cae. Lo que no se hace es decir que el comprobante llegó cuando no llegó: después de subir, la pantalla le vuelve a preguntar a la base, y si la base dice que no, la persona lo ve y puede reintentar.

  • Desbloquear una fecha no desbloqueaba nada

    Siete meses

    El botón contestaba «listo, 1 fecha liberada» sin tocar la base. El dueño cerraba el panel tranquilo y la fecha seguía bloqueada.

    Cómo quedó: Un bloqueo es una fila, igual que una reserva. Desbloquear le cambia el estado y la base cuenta las filas que cambió. No hay dónde inventar un número.

  • El reloj que vencía las señas estaba apagado

    Sin fecha conocida

    Las señas que no se transferían no vencían solas. Las noches quedaban tomadas hasta que alguien lo notaba a mano, y no había ninguna pantalla donde notarlo.

    Cómo quedó: Corre en la base cada cinco minutos, y el panel te dice si NO está corriendo. Que exista una tarea programada no es que esté corriendo: el panel mira la última vez que corrió de verdad.

Los tres tienen la misma forma: algo contestaba que estaba bien sin estarlo. Ninguno tiraba un error y los tres duraron meses, porque la única forma de notarlos era que alguien fuera a buscar. Esa clase de falla no se arregla revisando mejor: se arregla haciendo que la operación no pueda decir que hizo algo sin haberlo hecho.

La cuenta

¿Cuánto te cuesta una noche que no pudiste vender?

Movelo con tus números. No te pedimos el mail para ver el resultado.

Noches trabadas por señas que nunca llegaron

12 noches

$ 1.080.000 por mes · $ 3.240.000 en tres meses de temporada

Fechas que figuran ocupadas y no están vendidas. Con AlojaOS se liberan solas cuando vence el plazo, sin que nadie las revise.

Comisión que no le pagás a ningún portal

$ 648.000

por mes · $ 1.944.000 en tres meses

Calculado al 15 %, el extremo bajo de lo que cobran los portales. La seña se transfiere a tu cuenta y no pasa por nosotros.

Son tus números, no nuestros promedios. Lo que esta cuenta no dice es que vas a vender más: eso dependería de que entren más reservas y de eso no sabemos nada. Dice qué dejás de perder.

Precio

Un número por mes, y sin comisión

Pagás 10 meses al año: los dos de temporada baja van sin cargo. Y si preferís, los 10 se juntan en 3 cuotas de temporada.

Familiar

Hasta 5 unidades

$ 29.000

por mes

o $ 96.667 × 3 cuotas

Puesta a punto: $ 65.000 (una vez)

Tres a cinco cabañas, atendidas por la familia.

El más elegido

Complejo

De 6 a 10 unidades

$ 45.000

por mes

o $ 150.000 × 3 cuotas

Puesta a punto: $ 90.000 (una vez)

El tamaño para el que está hecho esto.

Complejo grande

De 11 a 15 unidades

$ 65.000

por mes

o $ 216.667 × 3 cuotas

Puesta a punto: $ 120.000 (una vez)

Varios bloques, o unidades de distinto tipo.

A medida

Más de 15, o más de una ubicación

desde $ 90.000

por mes

o $ 300.000 × 3 cuotas

Puesta a punto: $ 150.000 (una vez)

Dos complejos, o uno grande con su propia administración.

Para comparar: el piso de los sistemas grandes de hotelería arranca en $ 91.800 por mes más IVA, sólo la parte de administración. Y los portales cobran entre 15 % y 18 % de cada reserva. Acá no hay comisión por reserva, vendas mucho o poco. Sin permanencia: te vas cuando quieras y te llevás tus datos.

Preguntas

Lo que nos preguntan

¿Y si no me llevo bien con la computadora?
Lo cargamos nosotros y el día a día es una sola pantalla: la lista de señas que esperan, con dos botones. Cambiar un precio o cerrar una semana son dos pantallas más, y si preferís que lo hagamos nosotros, nos escribís.
¿Qué pasa si alguien reserva y no transfiere?
Le guardás la unidad las horas que vos decidas. Si el plazo pasa, las noches se liberan solas y vuelven a estar a la venta. No tenés que revisar nada.
¿Se conecta con Booking o con Airbnb?
Todavía no. Si vendés por esos canales, esas fechas las cerrás a mano en tu panel y nadie te las puede tomar por la página. Es lo primero que vamos a construir si varios lo piden.
¿El huésped puede pagar con tarjeta?
No: la seña se transfiere a tu cuenta. Es la contracara de no cobrarte comisión — no pasa plata por nosotros, así que no hay nada que retenerte ni que demorarte.
¿Qué pasa con los datos de mis huéspedes?
Son tuyos y están aislados: ningún otro complejo los ve, y el visitante de tu página no ve quién ocupa una fecha, sólo que está ocupada. Si te vas, te los llevás.
¿Cómo sé que esto no se va a caer el fin de semana largo?
Es la pregunta correcta. Cada cambio pasa por una batería de pruebas que incluye dos reservas simultáneas sobre la misma noche, y se corre contra la base de verdad. Y el panel te avisa si algo del sistema dejó de funcionar, en vez de esperar que lo notes.
¿Puedo usar mi propio dominio?
Sí. Por defecto tu página vive en tucomplejo.alojaos.shop, y si tenés tu dominio lo apuntamos ahí.

Que la próxima noche no se trabe por una seña de nadie

Escribinos y te armamos tu página con tus unidades y tus precios cargados, para que la pruebes antes de que exista para nadie.

Somos dos personas en Mar del Plata. Te contestamos nosotros, no un ticket.